LIDAR, el corazón del coche autónomo


Ya han pasado unos cuantos años desde aquellas carreras universitarias americanas de coches sin conductor, antesala tecnológica de lo que es hoy una realidad, el vehículo sin conductor o más conocido como el coche autónomo.

Son muchas las compañías que desarrollan sus propios modelos de coche autónomo, por no decir que todas las grandes marcas de automoción tienen ya su departamento de desarrollo de este tipo de vehículo. Cada una de ellas investiga y desarrolla sus propias funcionalidades por separado, dando lugar a una batalla tecnológica en cuanto a fiabilidad y toma de decisiones más acertadas por parte del vehículo. Dentro de esta batalla hay una compañía que parece que se esta llevándose el gato al agua, que es la archiconocida Bosch.

Aunque la empresa alemana es bien conocida por sus repuestos eléctricos, su mayor contribución en el campo de la automoción no ha sido solo sensores y lámparas. En 1983, Bosch diseñó el Bus de datos CAN, en el cual definieron todo un protocolo de comunicación para la transmisión de datos entre los sensores y el ordenador central (centralita). Este bus es bien conocido en las fabricas de manufactura, ya que debido a su alta velocidad de transmisión y facilidad de añadir nodos o sensores al bus, rápidamente dio el salto al sector industrial, donde conectaban los sensores de las líneas de producción a los PLCs. Hoy en día este bus de campo ha sido desplazado en fabricas por otros buses más modernos como el Industrial Ethernet, que permite la integración de sistema tanto a nivel de fabrica como a Internet, dándonos la oportunidad de hacer webservice con SCADAs. Sin embargo, en la actualidad, este bus sigue siendo el más utilizado en los coches, tanto es así, que hasta los nuevos modelos de coches eléctrico lo están incluyendo, debido al alto numero de sensores montados y cantidad de información a transmitir.

Pero Bosch mira hacia el futuro y me atrevería a decir que después de la aportación del bus CAN, su próxima gran aportación al sector del automóvil va a ser su sistema o software de control para el coche sin conductor. La empresa alemana ya ha levantado grandes puentes con fabricantes del sector para la incorporación de su sistema. Al día de hoy, participa con Google en la parte sensórica y eléctrica de su coche autónomo, ha incluido en varios modelos de Tesla su software y colabora con BMW y Mercedes en sus proyectos de coche autónomo, especialmente con este último en su sistema Intelligent Drive.

Pero, aunque la guerra tecnológica está servida hay una de los componentes esenciales que es común en todos los proyectos y que sin él se haría imposible la conducción sin conductor. Es el llamado LIDAR, acrónimo de Laser Imaging Detection and Ranging. Como su acrónimo desvela es un haz de laser pulsado y su principal misión es cartografiar todo lo que hay alrededor. Originalmente utilizado en sismología, para la creación de imágenes del subsuelo, ahora su finalidad en estos proyectos es crear una imagen en 3D del entorno que nos rodea para que el coche pueda interpretar que obstáculos tiene a su alrededor. En los prototipos de coche autónomo el LIDAR va localizado encima del techo del vehículo, aparentando ser una sirena, ya que este va girando para captar imágenes en 360 grados.

Dispositivo LIDAR, montado en la parte superior del vehiculo.

El funcionamiento de este dispositivo es muy similar al RADAR común, la diferencia es que utiliza Laser en vez de ondas, obteniendo imágenes más precisas. Por tanto, para el escaneo, el LIDAR lanza un haz de luz laser y a través del retardo de este haz de luz reflejado, determina el punto exacto del objeto, repitiendo esta operación un millar de veces, llegamos a obtener una nube de puntos, la cual nos proporciona una imagen en 3D.

Imagen aérea en 3D de una ciudad obtenida a través del dispositivo LIDAR.

Pero el LIDAR es un mero instrumento de medición que recoge un montón de información, la clave ahora es el como se procesa toda esa información para tomar las decisiones idóneas, punto donde difieren los diferentes proyectos existentes.

Aunque todo esto del coche autónomo nos suene a futurista, Bosch ha lanzado unas predicciones en las que sitúa para el 2017 al coche autónomo en nuestras carreteras. Hasta esa fecha estaremos al tanto de la evolución en dicha tecnología, y por mi parte, quedo expectante para ver si consiguen que el coche autónomo llegue a interpretar las indicaciones de un guardia de trafico.


 

No hay comentarios

Agregar comentario

Simple Share ButtonsGracias!!
Simple Share Buttons

APOYA LA INVESTIGACIÓN

HAZ QUE SE DIVULGUE!

Nombre:

Email:

Mailchimp se encargará de la protección de tus datos